Fernando “Chino” Navarro: “En el peronismo no hay conducción”

En un ambiente tanguero, nos encontramos con Fernando “Chino” Navarro, dirigente del Movimiento Evita y del peronismo bonaerense. Luego de la derrota del 2015 y de las últimas elecciones, se animó a compartir su balance: “Elegimos malos candidatos, hicimos una pésima campaña e hicimos todo lo posible para perder. Cristina no tiene mucha habilidad para lo electoral”. Además, confirma que algunos dirigentes fueron recreando el diario de Cristina. “La agresividad, el insulto y la descalificación son el resultado de la falta de argumentos”, atestigua y asegura que “el 2011 actuó como un triunfo que nos narcotizó”.

Chino Navarro0005 bnw

―¿Cuál es su reflexión luego de las elecciones? ¿Obtuvieron los resultados que deseaban?

―En el marco general, los resultados eran esperados. En el Movimiento Evita y en el espacio que integramos con Florencio Randazzo, lo dijimos el año pasado y lo ratificamos este año. Si íbamos divididos como peronismo, como espacio nacional popular, era casi seguro que Cambiemos ganaba la Provincia de Buenos Aires. Además, si tomamos en cuenta la eventual candidatura de Cristina Kirchner ―pensaba que no iba a ser candidata― está claro que iba a polarizar esta elección y le iba a facilitar el triunfo a Cambiemos porque tiene un aparato mediático poderosísimo; a su vez, conduce los destinos de la nación, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de la Provincia de Buenos Aires y los grandes medios de comunicación privados que tienen una presencia casi hegemónica en el mercado de la comunicación. Todos estos factores iban a alimentar esa polarización y, lamentablemente, eso ocurrió.

―¿La polarización se dio solo en la Provincia de Buenos Aires?

―No, lo que no evaluamos fue que la polarización trascendiera la Provincia de Buenos Aires con tal magnitud: llegó a Córdoba, Entre Ríos, Chaco, La Rioja, la Pampa y San Luis, aunque en estos dos distritos se pudo revertir. Indudablemente, los medios de comunicación y las redes sociales hacen que las elecciones, si bien son de medio término, en lugar de ser provinciales se conviertan en nacionales.

―¿Qué evaluación hace del resultado obtenido por el frente Cumplir, con un 5,31 % de los votos?

―Esperábamos superar el 6 % en las PASO, y poder llegar al 10 % en las generales, pero la polarización impidió ese objetivo a pesar de haber hecho una campaña de la cual estamos satisfechos. Estuvimos mucho en la calle, hubo mucho contacto con el electorado, con la mujer y el hombre común, pero a la hora de los resultados, si bien nos acompañó medio millón de bonaerenses, no alcanzó para poder tener más legisladores nacionales salvo Eduardo “Bali” Bucca ―exintendente de Bolívar― que fue electo como primer Diputado, y no obtuvimos diputados ni senadores provinciales. Cuando iniciamos este proceso sabíamos que era posible que esto fuera a ocurrir porque nosotros queríamos aportar a la reconstrucción del peronismo desde una unidad crítica con debate, con participación en la PASO, y eso no se logró.

―¿Por qué no se logró?

Porque Cristina no quiso participar de las PASO en el seno del justicialismo a tal punto que se fue y formó Unidad Ciudadana. Es un problema político, de intereses, objetivos y de ideas. Creo que los errores son colectivos, ya que todos cometimos errores. Por supuesto que ella tiene más responsabilidad que el resto por lo que representó en los últimos ocho años hasta el 2015 y porque sacó un caudal electoral que la transforma en una referente insoslayable más allá de que no comparta muchas de sus posiciones actuales o la actitud que tiene ante la construcción de la unidad.

Chino Navarro0184

―¿Se puede regenerar un liderazgo dentro del peronismo por fuera de Cristina?

Hoy el peronismo no tiene un liderazgo, tiene liderazgos parciales. Algunos tienen un caudal electoral importante como el de Cristina en la Provincia de Buenos Aires, algunos en otras provincias, y otros tienen un liderazgo en el plano sindical, en el plano social. En el peronismo no hay conducción. Se ha visto en el senado, la carencia de liderazgo en la votación de la reforma previsional, que a mi entender fue un error grave. Buscar sostener las administraciones provinciales con el dinero de los jubilados y de las mujeres de la asignación universal me parece una medida irracional porque atenta contra cualquier criterio básico de solidaridad. Se le quitará dinero al más débil para sostener administraciones provinciales cuando, en realidad, se podrían buscar los recursos en otros espacios económicos o sociales. Esto demuestra la falta de conducción, si el peronismo escucha a la gente, a la mujer y al hombre de a pie, al trabajador; si caminamos, si predicamos nuestra verdad relativa, pero, sobre todo, si aprendemos de la gente es posible en el corto plazo que surjan nuevos liderazgos, nuevas referencias.

―¿El peronismo reflexiona?

―A veces parece que sí, a veces parece que no. Si uno ve los últimos comportamientos de la recomposición del PJ en la provincia hasta la votación en el senado de la reforma previsional acordada con los gobernadores, me parece que no reflexionamos. Porque el peronismo, que siempre expresó los intereses de los humildes, votó en contra de los intereses de los humildes y a favor de los intereses de los poderosos.

Chino Navarro0304

―Usted siempre mantuvo un diálogo fluido con la prensa. ¿Por qué muchos de los ministros y funcionarios de Cristina Kirchner no mantuvieron un contacto constante con el periodismo?

―Son formas de hacer política y de cómo cada uno interpreta la relación con el conjunto de la sociedad. Desde que hago política siempre fui igual, no es que empecé ahora. Actualmente tengo más notoriedad ―relativa porque la fama es como el tango, puro cuento―, pero salir en televisión o que te hagan una nota te da cierto grado de conocimiento. Sin embargo, siempre creo que la política es hablar, dialogar, y sobre todo encontrarte con el distinto, con el diferente. Hablar con el que piensa igual es necesario, pero para construir mayorías, sostenerlas y consolidarlas se requiere hablar con el diferente.

―¿El kirchnerismo escucha al que piensa distinto?

―En el kirchnerismo, desde el 2003 al 2015, me sentí escuchado. No significa que lo que yo haya dicho después de ser escuchado se haya tomado en cuenta. A veces sí, a veces no. Lo que le pasó al kirchnerismo, al peronismo y a las fuerzas aliadas fue que no nos animamos a hablar. No había una mirada crítica y si la había era en voz baja. La falta de espíritu crítico, de debate, de una mirada que interpele la realidad es una falencia de la política en general y el kirchnerismo no fue la excepción. Pero es un proceso donde hay responsabilidades de quien lo conducía, pero también es responsabilidad de quienes no tuvimos ninguna traba, ningún cercenamiento para expresar nuestras opiniones libremente. No lo hicimos porque no pudimos, no supimos, no lo vimos o no nos animamos o una mezcla de todo eso.

Chino Navarro0155

―Usted escribió el libro Dársela en la pera. ¿Qué significado tiene ese título?

―Para mí es un título sorprendente que es consecuencia del trabajo de campo de profesionales, mujeres y hombres, muy capacitados. Un diagnóstico serio, intelectualmente honesto, no partidario, sin golpes bajos, duro, que nos aproxima a eso que sufren cientos de miles de jóvenes en la provincia de Buenos Aires. Estoy seguro de que esto se replica en todo el país, en toda la Argentina, que es el resultado de la ausencia del Estado y de la falta de conocimiento y conciencia del conjunto de la sociedad que hace que nuestros pibes estén dispuestos a dársela en la pera mediante distintos tipos de consumo que atentan contra su salud física, psicológica y mental. Esto hay que revertirlo y para tener una propuesta seria, lo primero que se requiere es un diagnóstico. Este libro es un aporte, no es “el” diagnóstico, sino un aporte de lo que le pasa a la clase humilde, a los pibes de las barriadas de toda la provincia cuando consumen distintos tipos de sustancias.

―En el libro afirmás que el consumo de drogas está directamente relacionado con la desigualdad. Luego de ocho años de gobernar la provincia, ¿Daniel Scioli disminuyó la inequidad?

―No, no, nosotros bajamos la desigualdad hasta el 2011, 2012. Cuando asumimos el gobierno en el 2003, había un 60 % de pobres, y llegamos al 23 %, 24 %. Cuando se produce la crisis internacional, la desigualdad volvió a crecer. La gestión de Scioli tuvo muchas limitaciones, afrontó problemas que no pudo resolver y tiene que ver con la tensión que había dentro del kirchnerismo entre el gobierno nacional y el propio Scioli. La provincia de Buenos Aires es inviable con el presupuesto que tiene, ahora Vidal recibió una ayuda muy importante de la nación y eso está bien, pero Buenos Aires no recibe de la coparticipación ni de los recursos federales, lo que aporta al PBI nacional. Las contradicciones entre los más ricos y los más pobres, las zonas más seguras y las más inseguras, las de mejor salud y las de peor salud, todo existe en la provincia de Buenos Aires. Scioli lidió con todas esas contradicciones, por lo tanto, si analizo su gestión, para mí fue regular, pero debo poner en la balanza que venía con un auto en el que funcionaban dos cilindros de los seis, con gomas en muy mal estado y cuando el mecánico aparecía ―el Gobierno nacional― no ayudaba mucho. Yo no quiero que el Gobierno actual cometa los mismos errores que cometimos nosotros. Obviamente nosotros no pudimos derrotar la pobreza. Bajamos los índices de inequidad, de desigualdad, pero no logramos erradicar la pobreza estructural. Lo cierto es que Macri ha empeorado esos parámetros porque no le interesa.

―¿A Macri le interesa disminuir la pobreza?

Tiene un modelo de la Argentina para 25 millones y hay quince que sobramos. La idea de Macri es la de un país agroexportador, igual que la Argentina de 1910, de los poderosos y las familias patricias que formaban la oligarquía a principio del siglo XX. Una Argentina con servicios, porque el siglo XXI requiere de servicios, pocas industrias y algo de ayuda del Estado. Por eso, no han afectado ninguna política social. No generaron ninguna política social desde que asumieron, pero han tomado todas las políticas de Néstor y Cristina y las han mantenido, las han incrementado en función de la inflación.

Chino Navarro0180

¿Lo sorprendió que mantuvieran todas las políticas sociales?

―Pensé que el ajuste no iba a ser tan gradual, que iba a ser más duro, pero tenía una idea de que ellos iban a sostener recursos para los sectores humildes porque aprendieron la lección del 2001: a la calle hay que mantenerla calma y la pacificación se da desde el Estado, desde la contención social. Ellos apuestan a reprimir, no con balas de goma ―más allá de que últimamente se está endureciendo el poder de policía del Estado―, sino por medio de planes sociales, comedores, merenderos. Lo cierto es que eso no puede ser para siempre y a la larga puede resultar un problema.

Debo reconocer que mantuvieron los planes sociales y los actualizaron, por supuesto son insuficientes porque la inflación sobre la canasta básica aumentó mucho más que los índices oficiales y son un promedio de cientos de productos. Pero la Argentina de Macri tiene un 15% de plan social, economía informal y otros 25 millones de argentinos que están integrados a la Argentina agroexportadora, a los servicios y a alguna industria. En el mediano plazo esto no tiene destino, no hay factibilidad, no hay ninguna posibilidad de que la Argentina no descarrile. Por eso, como opositores ejercemos una oposición firme, dura, pero intentamos encontrarnos y dialogar con el gobierno para que reflexione porque nadie quiere que la Argentina retroceda, nadie quiere que haya crisis.

―Algunos militantes suelen cantar: “Macri, basura, vos sos la dictadura”. ¿Coincide?

―No, no. ¿Cómo va a ser la dictadura? Un gobierno que ha ganado con el 51 % de los votos y que fue ratificado como primera minoría hace apenas un mes y medio con más del 40 % de los votos. Está claro que Macri expresa intereses económicos y geopolíticos que se pensaron en alguna dictadura, expresa intereses de grupos minoritarios, aunque tenga un caudal mayoritario de primera minoría. También es veraz que Macri expresa, a veces, un discurso autoritario con prácticas autoritarias ―como se vio dolorosamente con Santiago Maldonado o solo con escuchar a Patricia Bullrich hablando del joven que fue asesinado en Bariloche―, esos son componentes autoritarios, pero es una democracia de un gobierno con rasgos autoritarios  que no se asemeja a la dictadura, pero que representa intereses totalmente contrarios a los sectores populares. Si hay una prueba, es la reforma previsional.

Chino Navarro0124 bnw2

―¿No le parece que hay ciudadanos de centroizquierda que reivindican el rol del Estado y que votan a Macri?

―Sí, seguramente. Incluso cuando lees una encuesta, más del 60 % de los argentinos piensa que el rol del Estado es importante, mientras que este Gobierno desea ciudadanos que no dependan del Estado. Lo que el macrismo busca es el ciudadano privatizado, el que no necesita del Estado, lo que es una perversidad porque cuando hay que discutir las retenciones, cuando hay que discutir los beneficios para los grupos económicos, el Estado es el instrumento adecuado para beneficiar a esos grandes capitales. No obstante, seguramente hay personas que revindican al Estado, que quieren integrarse a una América Latina moral y diversa y no al poder imperial de los Estados Unidos y que luego votan a Macri.

―Lo escucho a usted y está claro que hace autocrítica. ¿Piensa que todo el peronismo la hace?

―Nosotros cometimos muchos errores. La derrota del 2015 es consecuencia de nuestros errores políticos en los años anteriores y en los meses antes de la elección: elegimos malos candidatos, hicimos una pésima campaña e hicimos todo lo posible para perder. A mí me sorprende que no se haya revisado el porqué de la derrota. Me sorprende que sigamos hablando de la década ganada ―aclaro que para mí el gobierno de Néstor y de Cristina, después del de Juan Domingo Perón, es lo mejor que nos pasó en la historia― porque esos errores y horrores que nos llevaron a perder en el 2015 nunca se revisaron y nosotros creemos que el peronismo es infalible. Sin embargo, en el 2009 perdimos con Néstor Kirchner y también en el 2013. El 2011 actuó como un triunfo que nos narcotizó y nos hizo creer que eso sería eterno, cuando dos años después volvimos a perder. Perdimos el 2015 y en el 2017; en las últimas cinco elecciones en la provincia de Buenos Aires perdimos cuatro. ¿Nadie se anima a revisar?

No es un tema de personas: aquel es bueno, este es malo, este es un genio, este es traidor, este es un salame, no. Nosotros subestimamos la incidencia de la inseguridad y de la inflación en los sectores populares, ¿por qué no tuvimos una actitud diferente hacia la corrupción antes de la elección del 2015, por qué pensamos que a los sectores populares no les importaba? Algunos dicen: “Nosotros hacemos cosas, qué importa la corrupción”, y no es así. Otros lo encuadran solamente en una campaña opositora como las que desarrollaban Clarín, La Nación, Macri, Carrió y que ahí terminaba el problema. Esto estuvo mal.

―¿La crítica contra la corrupción tendría que haber sido más contundente?

Absolutamente, fue un error. Si hay indicios, no digo pruebas, indicios, había que pedir un paso al costado del compañero o funcionario en cuestión, aunque sea doloroso.

Chino Navarro0131

 

―¿Por qué en el 2013 le aconsejó a Amado Boudou que se tomara licencia?

Un día me di cuenta que sería razonable que pidiera licencia. Lo hice con mucho respeto. Es importante que la política y el peronismo no queden entroncados en la cuestión judicial porque si no parece que el centro de gravedad es Comodoro Py, cuando el centro de gravedad debe ser la calle, el pueblo, los derechos. Nosotros caímos en la trampa y hoy cualquier persona en la calle habla de la política como sinónimo de corrupción y eso nos daña a los peronistas, a los radicales, pero a quien no daña es a los grupos económicos; porque la gente cree, inocentemente, que el que tiene mucha plata no necesita robar. Cuando en el capitalismo, la mayoría de las fortunas se han hecho al margen de la ley, muchas teñidas de sangre, de violencia.

―¿Hay prejuicios contra el peronismo?

Sí, absolutamente. Pero nosotros los argentinos tenemos prejuicios con todo.

―¿Por qué somos tan prejuiciosos?

Somos una sociedad joven, tenemos 200 años, Portugal, España, Alemania, Francia son civilizaciones de 300, 400, 1000 años. Nosotros también teníamos civilizaciones milenarias, pero fueron arrasadas en la conquista, aniquiladas, asesinadas, con lo cual fuimos robados, saqueados y construimos nuestra identidad sobre la colonización mayoritariamente española, pero la Argentina es un crisol de razas.

―¿Quién tiene una dosis de mayor autoritarismo, Macri o Cristina?

Por historia y por discurso, el Gobierno de Macri es más autoritario, pero eso no exime que nosotros también hemos sido autoritarios porque las virtudes y los defectos de una nación se expresan en el conjunto de sus dirigentes y en todos los estamentos de la sociedad. No es que acá hay demócratas de Suecia y allá hay fundamentalistas del ISIS, y acá están los puristas de Tomás Moro y allá están los salvajes de Wall Street; los pueblos tienen los gobiernos que se le parecen. Los dirigentes que construimos en todos los planos se parecen a nosotros. Tenemos que poder elaborar políticas desde el encuentro y no desde la confrontación.

―¿Cómo se hace para crear una cultura del encuentro después de tanta agresividad?

Todos hemos hecho maniqueísmo, yo seguramente también debo haber dicho alguna barbaridad si buscás en mi archivo. La Argentina es un país que tiene algunas diferencias con el resto de las naciones del mundo, no somos ni peores ni mejores, somos distintos. Somos cuarenta millones, muchos más que Portugal, Noruega, Suecia; tenemos más territorio y más habitantes, pero esos habitantes son pocos en función del territorio que tenemos. Producimos alimentos, tenemos mucha agua, mucha materia prima, conviven innumerables etnias y, en general, se convive con mucha armonía.

No hay violencia que nace de la religión ni de iniciativas separatistas.

―¿Por qué no se diseñan políticas de Estado?

Porque no hay voluntad de encuentro, hay voluntad de decir, pero no de hacer. Quizá estemos en un proceso de aprendizaje. Yo le dije a la gobernadora Vidal ―con quien tengo diferencias importantes― que si me convoca a trabajar me pondría a su disposición para tratar el tema de las adicciones, rescatar a nuestros pibes que no se los rescata a los tiros, con más policía, con más cámaras, sino que los rescatamos desde el afecto, el abrazo, el amor. Yo digo un ejemplo sobre la adicción y la inseguridad, pero podemos hablar sobre la educación. Estamos en diciembre y dentro de unos días, el debate va a ser sobre la cuestión salarial, si hay huelgas o no. La huelga, en educación y salud, siempre debe ser el último recurso porque no es razonable que arranquemos un ciclo lectivo haciendo paro. Los pibes más humildes necesitan la escuela para aprender, para comer y los padres para dejarlos porque se van a trabajar. Irónicamente, donde crece la matrícula privada es en los barrios más humildes de Buenos Aires. Aunque también es injusto echarle la culpa a los docentes cuando los que tenemos la responsabilidad somos los que gobernamos, nosotros gobernamos un montón de años la provincia y no pudimos resolver el tema educativo, por ende tampoco le podemos pedir a Vidal que lo resuelva en dos años.

Esto requiere políticas de Estado, eso es lo que planteo como políticas de encuentro, políticas de coincidencia, que se dan con el diferente porque con un compañero del peronismo seguramente tengo un montón de coincidencias, pero tengo que buscar acordar con el que tengo diferencias.

Chino Navarro0096 bnw

―¿Por qué en el 2015 no se hizo una interna con Randazzo?

Desde el 2011 al 2015, el Frente para la victoria manejó pésimamente la cuestión electoral. Todos cometimos errores y no discutimos programas. En el 2015, cuando apoyamos a Taiana como precandidato a Presidente, lo hicimos con un eslogan que se llamaba el segundo tomo con una serie de propuestas para consolidar lo bueno de Néstor y Cristina y corregir lo que nos parecía que estaba mal. Lamentablemente, no tuvimos la capacidad de ampliar el consenso y se nos pidió que bajáramos las candidaturas.

―¿Qué piensa del baño de humildad pedido por Cristina?

Cristina no tiene mucha habilidad para lo electoral. Aunque, repito, los demás tampoco ayudamos mucho: porque nos callamos la boca o porque hicimos seguidismo porque era más fácil decir “Sí jefa, usted es una genia” en lugar de: “Mirá, me parece que la estamos pifiando”.

Hay dirigentes que querían mucho a Cristina, pero que le hicieron un daño inmenso al no llevarle malas noticias o al no contarle los problemas. Fueron recreando el diario de Cristina. Las intenciones se analizarán en cuarenta años, lo concreto es que si Cristina hubiera tenido todos los elementos en la mesa para decidir no hubiera cometido algunos errores. La autocrítica que me hago es no haber ayudado para que esos elementos los tuviera a la vista.

―¿Cristina lo hubiera escuchado?

―A mí me escuchaba. No puedo decir que en el kirchnerismo nadie me escuchaba, lo que no quiere decir que mi idea fuese compartida o mi propuesta acertada. Es más, no me creo el dueño de la verdad.

―¿Por qué la pobreza estructural no se resolvió?

―Porque no alteramos la matriz de redistribución de la riqueza. No se vio el problema, o cuando se vio ya era tarde. Pienso que debemos recuperar una política nacional insertada en la globalización. Parecido a lo que plantea Francisco: que cada trabajador tenga un trabajo digno, que cada campesino tenga su tierra, que cada familia tenga su casa. Estas son cuestiones que ya se planteaban en el siglo XIX, no es que estamos trayendo consignas novedosas.

―¿Francisco es un líder peronista?

―Francisco es un líder espiritual que expresa el cristianismo, el catolicismo, pero que expresa valores que tienen que ver con la solidaridad, el trabajo, el encuentro,  el diálogo, la paz y el amor.

―¿Por qué está tan serio cuando se reúne con Macri?

Bueno, se juntó nuevamente y sonreía.

Chino Navarro0263

―Veo que le gusta el tango, ¿por qué?

Me gusta porque tiene que ver con la realidad cosmopolita de una ciudad como Buenos Aires. Es una música como el jazz de los Estados Unidos, una mezcla de muchas músicas, el tango es el resultado de lo criollo, lo autóctono, lo europeo, pero soy muy ecléctico. Otro día podés venir, y estoy escuchando a Beethoven o a Wagner, otro día a Pink Floyd, los Beatles, Vinicius, o también la música de películas, las de James Bond me encantan. El jazz me gusta mucho, Frank Sinatra también.

―¿Le gusta estar en familia?

Sí sí, tengo hijos, nietos, una mujer, amigos, compañeros, me jacto de que mi cumpleaños siempre se agregan personas que voy conociendo en la política o en el deporte, pero mi núcleo de amigos sigue siendo el mismo.

―¿Es importante la amistad?

Sí, sí, creo mucho en la amistad, me cuesta hacer política con personas que no respeto y no aprecio. Me cuesta desenvolverme si no tengo aprecio con la persona con la cual me toca trabajar o militar.

―¿Cuándo conoció a Taiana?

Personalmente, lo conocí en el 2012. Siempre supe quién era, pero empecé a tener una relación con él en el 2012, 2013, cuando se sumó al Movimiento Evita. Tengo un gran aprecio por Jorge, pero también una gran decepción porque no fue consecuente con sus ideas

―¿Se equivocó el Chino o Taiana?

Nos equivocamos todos. A veces, escucho a compañeros que hacen análisis, leen, interpretan. El 22 de octubre ganó Mauricio Macri, en la provincia de Buenos Aires y en todo el país. Ganó en las provincias más importantes donde vive el 80 % de los trabajadores industriales de la Argentina: Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Ciudad de Buenos Aires y Provincia. Todos nos equivocamos, algunos sacaron más votos y otros menos, algunos fueron candidatos y asumieron, otros fuimos candidatos y no asumimos, el que perdió fue el pueblo. Yo creo que la política está al servicio de las mayorías, del pueblo.

Chino Navarro0056

―¿No hay exceso de agresividad de algunos sectores del kirchnerismo? Por ejemplo, Juan Manuel Abal Medina recibe agravios constantes en redes sociales.

―La agresividad, el insulto y la descalificación son el resultado de la falta de argumentos. Se puede cuestionar a Juan Manuel Abal Medina, a mí, a Taiana, a Cristina, a Randazzo, a Moyano, por supuesto que se puede, es necesario, pero cuando uno descalifica, agravia o inventa es porque no tiene argumentos. Esa ausencia de argumentos es consecuencia de la derrota.

―¿Un café con Néstor o con Cristina?

Tengo profundo aprecio por ambos, es más, Néstor siempre decía que yo era amigo de Cristina, no de él. Cuando yo discutía con él, me decía que me podía enojar porque me bancaba Cristina. Las paradojas de la vida hacen que tenga un tipo de discusión con Cristina que nunca tuve con Néstor, aunque tuve muchos debates con Néstor donde generalmente tuvo razón él, pero permitía discutir.

―¿Néstor era más dialoguista?

Es otro estilo, se complementaban. Néstor y Cristina eran un equipo muy potente. Néstor también cometía errores, tampoco es justo hablar del Néstor infalible y de la Cristina que se equivoca. Tuvimos mala suerte, el pueblo tuvo mala suerte, Dios decidió cosas que no entendemos: a Perón la dejó sin el combustible y la potencia combativa de Evita, y a Cristina le sacó a Néstor que representaba la búsqueda de consensos. Néstor siempre buscaba algún acuerdo cuando la ruptura significaba debilitar al movimiento nacional. Cristina en eso es más frontal. Pero estoy convencido de que los aciertos y errores de nuestros mejores hombres son consecuencia de un colectivo: tanto Néstor y Cristina, Perón y Evita, Yrigoyen y Alfonsín expresaban lo mejor y lo peor de una etapa. Sería injusto creer que una persona mágicamente resuelve la historia porque la política no es magia.

Chino Navarro0232 copy bnw

Nota: Ramiro Gamboa / Sendero Elegante
Revisión: Liliana Velasco / Sendero Elegante
Fotografía: Micaela Arslanian / Sendero Elegante

 

Submit a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s