UNA VIDA

POR: RAMIRO GAMBOA / SENDERO ELEGANTE

PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: LUCAS BAYLEY / SENDERO ELEGANTE

Todo comienza un día rabiosamente hermoso.

Las manos de nuestra madre disuelven los monstruos. Nos escondemos porque ese es el mayor privilegio de los chicos: creer que cerrar los ojos va a apartar la amenaza. Días de lágrimas, de risa frenética y de carreras en el patio de la escuela. Chocolatada e intuición pre-adolescente del futuro.

La adolescencia —la juventud— es la época en que se supone que la vida debe tener un sentido. La vida no está hecha todavía, parece como si fuera necesario —fuera posible— hacerla.

Ser adolescente es caminar por el filo del abismo, descalzo por el filo del abismo, borrachín por el filo.

Vemos juntos el amanecer tirados en algún lugar, sin haber hecho el amor en toda la noche, sino hablando y hablando. Nos enamoramos: el otro nos enloquece. Uno no puede evitar enamorarse, no puede controlarlo. Te quiero. Tanto que no sé qué hacer. ¿Sabes lo mucho que te quiero?

Y luego el desamor. Derramamos lágrimas. No nos podemos sacar la tristeza de encima por varios días. Esa noche el cielo está cargado de nubes negras, a punto de explotar.

Libros trascendentes, palabras que nos cambian. Bailamos hasta que el sol del amanecer nos deja ciegos por un rato. La música, ese invento que no se puede creer. Y una charla de verano mientras el mar está rosa por un lado y azul por el otro. La vida bella y el tiempo fugaz.

Sueños que, después de mucho insistir, acaban apareciendo en algún lugar de la realidad. El momento de coincidencia entre lo que necesitas y lo que la vida te ofrece.

Viajamos. El placer infinito de suponernos otros, de descansar de nosotros mismos por un tiempo. Corremos en los prados durante una noche muy lenta, casi quieta. Miramos a un amigo y vemos en sus ojos el pasado común. Disfrutamos de una cerveza en las veredas de los bares. Conocimos la amistad y la recordamos.

Y tristeza en el corazón. Morir no es dormir, sino no ser. La muerte es un aprendizaje complicado.

Los últimos días. El sol callado. Y nos despedimos escuchando un poco de música bajo las estrellas.

Esto, tan difícil o tan fácil, es una vida.

POR: RAMIRO GAMBOA / SENDERO ELEGANTE

PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: LUCAS BAYLEY / SENDERO ELEGANTE

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