DURANTE LA TORMENTA

POR: PABLO O. SCHOLZ / CORTESÍA: CLARÍN

Adriana Ugarte es Vera, quien de golpe no es reconocida por su marido. El Chino Darín intenta ayudarla. 

El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. Se produce cuando, dadas unas circunstancias peculiares del tiempo y condiciones de un determinado sistema dinámico caótico, si en un sistema se produce una pequeña perturbación, podrá generar un efecto considerable a corto o a mediano plazo en otro.

Algo de esto hay que saber o entender para que la visión de Durante la tormenta no tome desprevenido al espectador.

Vera está felizmente casada -o eso cree-, tiene una niña y los tres se mudan a una casa en un barrio. Pero una extraña tormenta está por suceder, con características tan especiales y similares a una que ocurrió en los años ‘80. Durará, también, tres días.

Pero, siempre hay un pero, una noche Vera escucha unos ruidos. Se dirige, sin despertar a su marido, al cuarto donde un televisor viejo se enciende. Y allí, en la pantalla, ve a un niño.

Es el niño que vivió en esa misma casa, y tenía ese mismo televisor y que murió en un accidente, tras descubrir probablemente algo -el asesinato de una mujer en manos del que sería su esposo- en medio de aquella tormenta de los ’80. Y entonces Vera le advierte a Nico que no salga a la calle (hay unos videos en los que se registra parte de la historia, y la muerte del niño es conocida por todos).

Y bueno, el efecto mariposa se produce, pero también esa bidimensionalidad afecta a Vera, ya que cuando va a trabajar como ayudante de un cirujano, todos la están esperando porque la cirujana experta es ella. Pero no, dice, “si yo abandoné la carrera para criar a mi hija”.

Y la hija no aparece. Y el marido no la reconoce. Y así.

Paulo Oriol es el director catalán de Contratiempo, otro thriller con vueltas intrincadas en su trama, también disponible en Netflix. Es un realizador al que le gusta que el espectador forme su rompecabezas, pero aquí todo es más enrevesado.

A Adriana Ugarte (la Julieta joven en ese filme de Pedro Almodóvar) a quien, pobre, la obligan a aparentar extrañeza hasta límites insospechados, la acompaña el Chino Darín. Su personaje tiene un cambio importante que se revela al final (bah, los espectadores avezados lo descubrirán mucho antes) y se esfuerza con su impostado acento español como el detective que intenta darle una mano a esta desconocida perdida en el tiempo ya que no en el espacio.

¿O sí?

La película rinde tributo, claro, a Poltergeist, a Volver al futuro y a cuanto título con saltos en el tiempo se le ocurran. Tal vez la duración es excesiva (poco más de dos horas), pero que el espectador se mantendrá entretenido, es claro. Ninguna mariposa lo distraerá.

POR: PABLO O. SCHOLZ / CORTESÍA: CLARÍN

Sendero Elegante

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