Gobernadores pícaros y los pibes, ¿censurados?

POR: IGNACIO SANTORO / SENDERO ELEGANTE

A los argentinos nos gusta votar. Quizá, porque entendemos la responsabilidad de elegir a nuestros gobernantes o por lo costoso que fue recuperar el derecho de sufragar o también por tener incorporada la tradición del voto obligatorio. Sea como sea, los argentinos votamos y mucho.

Los pibes tienen derecho a cambiar la historia

Los jóvenes fueron noticia esta semana. Para poder votar es necesario aparecer en una lista: el padrón. En la Argentina, el empadronamiento es automático: no elegimos aparecer o no en él, sino que al cumplir los 16 años la Cámara Nacional Electoral (CNE) nos incorpora a la lista de electores.

La semana pasada, como es habitual, la CNE puso a disposición de los electores la posibilidad de chequear si sus datos eran correctos; Se encontraron con una sorpresa: cerca de 430 000 jóvenes no aparecían empadronados. ¿El motivo? El Registro Nacional de Personas (Renaper) no actualizó los nuevos votantes que se incorporaron en los últimos dos años.  

Desde la oposición desconfiaron de la honestidad del error y denunciaron que fue una manipulación adrede. Su sospecha tiene un fundamento: la juventud es uno de los sectores en mayor disconformidad con el gobierno nacional. Ello llevó a varios referentes como el presidente del Partido Justicialista, José Luis Gioja, a denunciar la desactualización del padrón como un “fraude”. La CNE confirmó que incorporará a todos los jóvenes hasta ahora no empadronados y que, hasta el miércoles, tomará reclamos por errores en el padrón. ¿Cumplirá?

Lo que pasa en la provincia se queda en la provincia

Este año, muchos gobernadores decidieron separar su elección provincial de la nacional. ¿Por qué? La arena nacional pianta votos. Con un peronismo sin candidato firme y un Cambiemos desgastado luego de cuatro años de gestión e inmerso en una crisis económica, casi todos los gobernadores decidieron salvar el rancho. Separar la elección provincial de la nacional les permite salirse de la grieta y plantear una campaña orientada hacia las problemáticas de la provincia, escaparse —aunque sea por un rato— del debate kirchnerismo vs. antikirchnerismo y centrar el discurso en los problemas locales.

Hasta ahora funcionó. Los oficialismos de las cuatro provincias que decidieron separar sus elecciones, fueron reelectos. Sergio Ziliotto (La Pampa), Juan Schiaretti (Córdoba), Omar Gutiérrez (Neuquén) y Arabela Carreras (Río Negro); si bien pegaron un ojo en la disputa nacional, los gobernadores se encargaron de enfatizar que esa elección no servía como termómetro nacional. Lo que pasa en la provincia, se queda en la provincia.

¿Y los porteños, qué onda? Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires decidieron pegar su elección provincial a la nacional (junto con Santa Cruz y Catamarca). Ambos distritos son gobernados por el PRO. Si bien tanto la ciudad como la provincia pueden separar las elecciones generales (la provincia tiene atada la PASO provincial a la nacional), el oficialismo decidió poner toda la carne al asador e intentar traccionar los votos desde abajo hacia arriba: desde la simpatía de María Eugenia Vidal hacia el candidato presidencial y de los porotos capitalinos a Mauricio Macri.

El 11 de agosto entonces porteños y bonaerenses tenemos las PASO para Gobernador y Jefe de Gobierno, legisladores provinciales, presidente y diputados nacionales. La Ciudad también renueva sus tres senadores nacionales.

Todos los frentes que logren sumar el 1,5 % (un poco más de medio millón) de votos en las PASO llegan al 27 de octubre, donde se juegan la posibilidad de acceder a los cargos. La noche del 27, vamos a tener, seguramente, algunas certezas: los candidatos electos para el Senado, la Cámara de Diputados y el Gobernador de la provincia de Buenos Aires. Para el cargo de Presidente y Jefe de Gobierno porteño, es un poco más complicado.

Para ser electo gobernador de la provincia de Buenos Aires, la ecuación es fácil: el que saca más votos gana. En cambio, para ser electo presidente, la ley dice que para ganar el 27 de octubre, es necesario sacar el 45 % de los votos, o bien el 40 % y 10 de diferencia con la segunda fuerza. En caso de no hacerlo, hay balotaje. En la Ciudad de Buenos Aires, hay que superar el 50 % de los votos. Si ninguna fuerza llega a hacerlo, hay segunda vuelta.

Los fines de semana ya no van a terminar con DOMINGOT, pero los domingos electorales pueden generar una emoción parecida: sabemos que el final va tener mucha mayor adrenalina. George R. R. Martin podrá tener mucha imaginación para la fantasía medieval, pero si hablamos de lucha por el poder se quedó corto. Para inspirarse puede venir a la Argentina


DATOS DUROS PARA REFRESCAR LA MEMORIA (Y COMPLICARLA UN POCO)

Cámara de Diputados de la Nación

·         Compuesta por 257 diputados y se renueva por mitades. Cada provincia elige una determinada cantidad de diputados sobre la base de su población, pero todas tienen un mínimo de 5 diputados. El mandato dura 4 años.

·         La provincia de Buenos Aires elige 35 diputados (el total es de 70)

·         La Ciudad de Buenos Aires elige 12 diputados (el total es de 25)

Cámara de Senadores de la Nación

·         Compuesta por 72 senadores. Se renueva por tercios alternándose las 8 provincias que eligen cada año. Los mandatos duran 6 años. Cada provincia elige 3 senadores.

·         Este año eligen senadores Chaco, Corrientes, Ciudad de Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, y Tierra del fuego

Legislatura CABA

·         Compuesta por 60 diputados

·         Se renueva por mitades

·         Los mandatos duran 4 años

Legislatura PBA

·         Compuesta por 92 diputados y 46 senadores. Ambas cámaras se renuevan por mitades

·  Los mandatos duran 4 años


Último repaso

Votar es un derecho y un deber. Desde las elecciones de 2013, los electores desde los 16 años pueden y deben acercarse a las urnas para elegir cargos nacionales. Esa obligación también trae una sanción para aquellos que decidan no votar: una multa de entre 50 y 100 pesos. Los únicos exceptuados de pagar aquella multa son los jóvenes entre 16 y 18 años y los mayores de 70 años, quienes no reciben pena por no cumplir con el deber cívico.

La Argentina es una república, por eso, el poder no está concentrado en una sola entidad, sino que se divide en tres instituciones que se controlan mutuamente: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Los cargos legislativos (diputados y senadores nacionales y provinciales) y ejecutivos (presidente y gobernadores) son electos por el voto popular. Este año votamos a nivel nacional:, Presidente, Senadores Nacionales (algunas provincias) y Diputados Nacionales. En las provincias se eligen gobernadores, legisladores provinciales y cargos municipales. ¿Vieron que nos gusta votar?

Pero también nuestro país tiene un régimen federal. Ello implica que cada provincia posee una serie de potestades que no delega al Estado Nacional. Cada provincia retiene muchas decisiones: entre ellas, cómo y cuándo elegir a su gobernador y legisladores provinciales.

POR: IGNACIO SANTORO / SENDERO ELEGANTE

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