Un cierre de alianza impactante

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

Mañana es 12 de junio, fecha que marca el cierre de inscripción de alianzas electorales. Lo que hace tan solo un año atrás parecía improbable hoy está más cerca de lo que creemos. ¿Alguien se imaginaba que Sergio Massa podría formar parte del mismo frente electoral que la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner?

En el 2017, en un cierre de campaña, el líder del Frente Renovador afirmaba: “’Ni Macri, ni Cristina’ ese es el mensaje que hay que dar en las urnas”. Sin embargo, los flojos resultados electorales y la marcada polarización que hay en el país, hicieron que Sergio se replantee su estrategia y esté dispuesto a negociar con sectores cercanos al kirchnerismo.

El primer indicio lo dio el pasado sábado 8 de junio cuando publicó un documento titulado «Bases para una gran coalición opositora, plural y amplia para poner de pie a la Argentina», donde proponía el armado de una oposición amplia para ganarle a Macri, a quien considera ahora su único límite. Un día previo al cierre de alianzas, Massa anuncia, por medio de una conferencia de prensa, su decisión de abandonar Alternativa Federal y formar parte del mismo frente que Alberto y Cristina: «Quiero agradecerles a los dirigentes del PJ de tomar la iniciativa de venir a visitarnos y escuchar nuestra propuesta de gobierno y agradecerles la generosidad de plantearnos la posibilidad de construir sobre la base de una coalición de partidos donde cada uno respete su individualidad y a la otra fuerza política».

El consultor político Gustavo Córdoba, en diálogo con Sendero elegante, sostiene que Sergio Massa actualmente está más cerca del peronismo: “Hoy Massa, sus votantes y su estructura política tienen un perfil muy marcado ´antimacri´.  Por eso, de manera inevitable, Massa debería cerrar filas con el peronismo y con el kirchnerismo. Hay cierta lógica en ese cierre y hay cierta coherencia”.

Estas idas y venidas del exintentente de Tigre causaron fuerte malestar dentro de Alternativa Federal, fuerza que él mismo hace unos pocos días lideraba. «Hoy estoy en las antípodas de Massa, él se había ganado un lugar de reconocimiento en 2013 cuando se enfrentó claramente a la corrupción, fue cimentando ese camino todas las veces que se enfrentó con el kirchnerismo, pero hoy su decisión de desandar ese camino de lucha contra la corrupción no es buena», esas fueron las palabras de Margarita Stolbizer, compañera de fórmula de Massa en el 2017 dentro de la alianza 1País.

Sí, como se ve claramente, estos últimos días el tigrense estuvo en boca de todos. Hasta el actual candidato a presidente por el peronismo, Alberto Fernández, le expresó públicamente el deseo de que se sume a su espacio: «Sergio, volvé a Buenos Aires, tomemos un café y terminemos esto, a ver cómo podemos avanzar».

Macri – Pichetto, la fórmula impensada

“En las próximas elecciones decidiremos si queremos vivir en una república o volver a un autoritarismo populista. Para todo esto necesitaremos construir acuerdos con mucha generosidad y patriotismo donde todos los argentinos que compartan estos valores aporten desde su lugar. Por todo esto quiero anunciarles que Miguel Ángel Pichetto me acompañará como candidato a vicepresidente de la Nación”, anunció Macri desde su cuenta de Twitter la fórmula presidencial de Cambiemos. Mientras muchos especularon que elegiría a un dirigente radical, el Presidente decidió subirse al ala del peronismo y elegirlo a Miguel Ángel para que lo acompañe.

Inmediatamente después en que se diera a conocer su candidatura a vicepresidente, el actual Senador Nacional hizo una conferencia desde el Senado: “He aceptado la propuesta que me hizo el Presidente de la Nación. Es quien tiene la autoridad política y los votos y me ha honrado con esta invitación para que lo acompañe como vicepresidente de la Nación. Inmediatamente le dije que sí».

— ¿Qué le aporta electoralmente Pichetto a Macri?

Gustavo Córdoba: — Pichetto no le aporta votos a Macri. El caudal electoral de Pichetto en torno a los datos que nosotros mismos hemos producido no supera el 1%, siempre con una imagen negativa mucho más alta que la positiva. Además, a eso hay que sumarle el nivel de desconocimiento importante que tiene. La opción por Pichetto no es por una cuestión electoral, sino una cuestión simbólica. El Gobierno tiene la necesidad de generar un efecto que los reinstale en la discusión del escenario presidencial. Con Pichetto el Gobierno gana centralidad con los temas que tienen directa repercusión en su núcleo de votantes más conservador. Esto es el tema de la inmigración, el tema de la mano dura en materia de seguridad. Además, le garantiza un marco de relación importante con algunos gobernadores. Hay que ver cómo Cambiemos contiene dentro de su coalición al ala radical porque el radicalismo esperaba ver a uno de sus dirigentes como compañero de fórmula del Presidente. La dinámica de estos acontecimientos nos hace pensar en lo frágil y roto que está el sistema de partidos argentino, donde la fuga de un dirigente pasa absolutamente a un segundo plano.

—¿El nombre de Cambiemos debería reformarse?

Gustavo Córdoba: —El nombre Cambiemos ha quedado desactualizado y probablemente sufra algún retoque en términos conceptuales. El contexto ha cambiado y el giro que le ha dado el Gobierno ha su marco de alianza también. Es entendible que se modifique el nombre de esa coalición de Gobierno.

Tras el alejamiento de Pichetto y de Massa, Alternativa Federal quedó con un solo candidato a la presidencia. El actual gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, ratificó su candidatura presidencial, quien cuenta con el apoyo de Juan Schiaretti: «Ratificamos nuestra pertenencia a Alternativa Federal, coalición que se inscribirá nacionalmente».

—¿Hay espacio para una tercera fuerza?

Gustavo Córdoba: — En estos momentos asistimos a la imposición del centro político en la Argentina. Alternativa Federal ha quedado como una fuerza residual, de menor orden, pero no de menor importancia. Más allá de que potencialmente podría haber ocupado el espacio de una tercera fuerza en el país, no es menor la importancia que tienen los votos por separado de Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey. Tampoco quiero dejar afuera los votos que tiene José Luis Espert porque en la dinámica del contexto electoral, estamos en un escenario de polarización atenuada, no de polarización agravada como al Gobierno le gustaría tener. Es una polarización atenuada porque todavía ninguno de los dos tiene la fortaleza necesaria para ganarle al otro. Hoy el Gobierno no tiene la potencialidad de ganar en primera vuelta. Ninguna encuesta, ni siquiera las más optimistas, pueden asegurar eso. Sin embargo, sí hay encuestas que dicen que Alberto Fernández puede llegar a ganar en primera vuelta. Pero para esa hipótesis de primera vuelta, los votos de Espert, los votos de Lavagna y los votos de Urtubey pueden llegar a ser fundamentales para que Macri no logre el porcentaje que le permita ganar primera vuelta. Es mucho más probable que el peronismo saque 45% de votos en primera vuelta y no 50% en balotaje


Lammens es el candidato de la unidad

Victoria Donda, Mariano Recalde, Juan Grabois, Pino Solanas e Itai Hagman conformaron un gran “Frente Patriótico” sin exclusiones, dispuesto a dar pelea en un bastión electoral clave para Cambiemos. ¿Habrá unidad opositora en la Ciudad? Todo pareciera indicar que sí. “Estoy dispuesto a ser candidato de un frente opositor. Se le puede ganar a Horacio Rodríguez Larreta”, dijo Matías Lammens, actual presidente de San Lorenzo, quien quiere ser candidato a Jefe de Gobierno porteño y celebró la unión del PJ con el kirchnerismo y fuerzas progresistas.

«La presencia de Matías es una bocanada de aire fresco en la política argentina. Es un hombre joven, con ganas, preparado, que hace muchos años que está preocupado por lo que le pasa a la ciudad de Buenos Aires y que me parece que tiene mucho para aportar», dijo el precandidato a presidente, Alberto Fernández. Todo pareciera indicar que Lammens es el candidato elegido para unir a toda la oposición y competir para arrebatarle la Ciudad a Larreta.

Por el lado de Cambiemos, la fórmula porteña no está confirmada. Larreta iría por la reelección pero la pregunta es: ¿Quién será su compañero o compañera de fórmula? Un nombre que suena fuerte es el de la actual ministra de educación de la Ciudad, Soledad Acuña. Aunque también puede suceder una reelección de fórmula. «En las próximas dos semanas vamos a resolver con Horacio si yo también voy por la reelección», afirmó a fines de mayo el actual vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli. De optar por la reelección y ganar, Santilli no podrá presentarse como Jefe de Gobierno en 2023.

Cristina ya está en campaña

La exjefa de Estado ya comenzó su gira electoral. Luego del acto en Merlo junto a Alberto Fernández, su candidato presidencial, arribó a la provincia de Santiago del Estero para hacer la presentación de su libro “Sinceramente”. ¿Por qué eligió ese destino? Además de su buena relación con el actual Gobernador, Gerardo Zamora, en el 2011 logró allí un 82% de los votos para la reelección, su mayor triunfo en todo el país. Tiene una base electoral sólida y busca reforzarla.

Luego de que Cristina anunciara, a través de sus redes sociales, la fórmula Fernández – Fernández muchos nos preguntamos si fue un gesto de generosidad o la expresidenta sabía que una candidatura de ella como presidenta sería un obstáculo para que se logre la unidad en el peronismo. Lo evidente es que fue una decisión que sorprendió a propios y extraños. Nadie se lo esperaba, incluso el propio Alberto Fernández declaró estar sorprendido por la decisión de la expresidenta de elegirlo:“No era este el lugar donde esperaba terminar”.

Sin lugar a dudas, Cristina en estas elecciones va a tener un rol protagónico porque es el cuadro político con mayor caudal de votos y, además, porque el Gobierno va a intentar polarizar permanentemente con ella. Ya mostró tener un papel bastante marcado cuando se anunció la fórmula peronista de la provincia de Buenos Aires preferida por ella: “Kicillof – Magario”. A diferencia de la decisión que tomó a nivel nacional, en el distrito bonaerense optó por una fórmula bien kirchnerista para arrebatarle la Provincia a la gobernadora, María Eugenia Vidal.

«Por el sistema electoral vigente en la provincia de Buenos Aires que es el de boleta completa —Presidente, Intendente y Consejo Escolar, más los cuerpos legislativos—, sostengo que la categoría más importante es la primera porque tracciona a la intensidad electoral. En la mayor parte de la Provincia, María Eugenia Vidal le lleva entre 15 a 20 puntos de distancia a Macri. Esto representa un enorme problema político y logístico para la Gobernadora porque debería lograr el corte de por lo menos dos millones cuatrocientos mil bonaerenses, es decir, 1 de cada 5 votantes deberían ir con la decisión de cortar boleta. Para lograr eso, tiene que realizar acuerdos extra Cambiemos y me parece que en este contexto es muy difícil. Este año, el Anibal Fernández de la boleta oficialista sería Mauricio Macri», afirma Gustavo Córdoba

¿Cristina estará activa en la campaña? ¿La veremos separada de Alberto o en recorridas juntos? En el correr de los próximos días estas dos preguntas se van a responder con claridad. Lo que está claro es que la expresidenta será una de las figuras claves de esta elección, de quien hablarán propios y extraños.

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

Camila Miele

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