“LA REALIDAD DE QUILMES ES DESASTROSA»

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

 

Mayra Mendoza es militante de la agrupación kirchnerista La Cámpora, diputada nacional y precandidata a intendenta de Quilmes por el Frente de Todos, pero también mamá de Catalina, de cuatro años de edad, y compañera de Sebastián Daer, con quien comparte la pasión y el amor por la política: “Sebastián es abogado y milita desde su profesión. Tiene el mismo anhelo de justicia social que tengo yo. Es maravilloso que desde ese amor compañero pueda nacer una persona como es nuestra hija, Catalina, y poder involucrarla a ella a que tenga conciencia social y transmitirle estos valores”, dice Mayra.

Es una política muy activa en sus redes sociales y cuenta que la que más usa actualmente es Instagram: “Hoy uso más Instagram porque Twitter es casi para informar y para provocar. En cambio, en Instagram comparto mucho más y me gusta. Facebook hace tiempo que la dejé de usar con tanta frecuencia”.

A pesar de vivir de niña en Santa Cruz, y luego unos años en Capital Federal, confiesa que el distrito quilmeño es su lugar en el mundo: “Nací y crecí en Quilmes, es mi lugar y donde quiero que mi hija crezca”. Mayra viene de una familia radical, pero sus padres siempre respetaron sus ideas: “Mi mamá era quien tenía una militancia más fuerte en el radicalismo por mi abuelo materno. Los padres y las madres cuando ven formarse a sus hijos y los ven seguros de sus ideas, los ven consecuentes con sus acciones, se ponen contentos. Por supuesto que hemos tenido discusiones ideológicas fuertes respecto al mismo momento histórico y dos miradas distintas, pero Néstor y Cristina vinieron a unir todas esas posiciones y hoy toda mi familia es militante de mi lista y del Frente de Todos”.

 

“Nací y crecí en Quilmes, es mi lugar y donde quiero que mi hija crezca”

 

“La honestidad es un valor que lo vi en mi casa, que rescato y reconozco tanto en mi mamá como en mi papá”, cuenta Mayra. En su adolescencia dictó clases de apoyo en un comedor comunitario y ese momento lo recuerda como el comienzo de lo que ella sabía que iba a ser su vida: “Fue el primer ejercicio de una gran vocación. No podía quedarme solamente en mi casa o vivir una vida de adolescente. A pocas cuadras de donde vivía, había necesidades y una situación que necesitaba que otros nos compartiéramos”. Considera que una de las tareas más importantes de un militante es hacer que la gente viva un poco más feliz. Muchos años después, sintió que lo que ella creía lo expresaba Cristina en sus palabras: “Cristina lo plantea como ´no hay realización individual sin realización colectiva´; de eso se trata. Uno no puede estar bien solo. Nosotros vivimos y nacimos para vivir en sociedad”.

Mayra realizó su secundario en el Normal de Quilmes y su primer acercamiento formal a la política fue en el centro de estudiantes de su colegio cuando, por problemas de infraestructuras, tuvieron que organizarse para tener una respuesta por parte de las autoridades: “Había un problema de infraestructura, necesitábamos organizarnos en función de ese problema y reclamarles a las autoridades una solución. Hicimos una sentada y tomamos el colegio. Fue una medida de lucha para poder obtener una respuesta, la cual finalmente tuvimos”.

 

Su amor por Néstor y Cristina

Mayra terminó el secundario en diciembre del 2001, en plena caída del gobierno de Fernando de la Rúa y en un país inmerso en una profunda crisis política, social y económica: “Recuerdo esa época con mucha tristeza, veía a mi mamá muy angustiada. En ese momento no tenía total noción y conciencia de lo que pasaba en la vida democrática de nuestro país”.

En 2003 fue el primer año en que votó, pero el día anterior a la elección no sabía por quién hacerlo. Fue en una charla con su papá, camino a la escuela donde le tocaba votar, cuando terminó de decidir su voto por Néstor Kirchner: “El día de la elección no tenía decidido el voto. Sabía que no iba a optar por el peronismo de Menem, un tipo que había privatizado, que había entregado nuestro país y nuestra soberanía. Yendo a votar tuve una charla con mi papá y me dijo: ´Mayra va a ganar alguien del peronismo. Así que elijamos al menos malo´. Y así fue como lo voté a Néstor, casi sin conocerlo. Lo comencé a seguir casi de inmediato”.

 

«En el 2003 lo voté a Néstor, casi sin conocerlo, y lo comencé a seguir casi de inmediato”.

 

El gobierno de Néstor, y luego el de Cristina, la acercaron a la política e hicieron que nunca más se alejara. Recuerda dos discursos de Néstor que la marcaron profundamente: uno fue cuando convocó a los argentinos, a quienes les pidió que recuperen la autoestima para poder salir adelante. El otro fue el discurso del 2004 en la ex ESMA —la Escuela de Mecánica de la Armada, que funcionó durante la última dictadura militar (1976-1983) como un centro clandestino —, cuando Néstor pidió perdón en nombre del Estado por el genocidio que se había cometido durante la última dictadura.

 

“Me sentí convocada cuando Néstor y Cristina nos llamaban a todos los argentinos a construir algo distinto. Asumí que era el lugar donde quería estar, militar, organizar y participar”, recuerda sobre el momento en el que empezó a militar en La Cámpora, incluso antes de que la agrupación tuviera ese nombre. Eran un grupo de jóvenes que se reunían en la Casa de Santa Cruz porque entendían que era necesario organizarse, convocar a la mayor cantidad de jóvenes a ser parte de ese proyecto transformador que se había iniciado en el 2003 en Argentina.

 

“Me sentí convocada cuando Néstor y Cristina nos llamaban a todos los argentinos a construir algo distinto».

 

Mamá, política y militante

 

Catalina, tu hija de 4 años, tiene a sus dos papás militantes y apasionados por la política. ¿Entiende algo? ¿Te acompaña a las actividades?

—Entiende todo. Catalina es bella, inteligente y compañera. Se lo explicamos como un cuento, pero sabe que su mamá y su papá trabajan para que ganen los «buenos» y la gente viva bien. Le decimos que Macri es una especie de “villano malo” que le saca los juguetes a los chicos, que le saca los remedios a los «abuelitos»; ella lo dice tal cual. Nadie le falta a la verdad, es lo que nosotros entendemos y ella lo tiene que comprender porque sino no sabe qué hace la madre tantas horas. También viene a los actos y me ve arriba del escenario. Eso es sano, es la verdad. No hay que hacerle vivir un mundo de fantasía a los hijos.

 

«A nuestra hija se lo explicamos como un cuento, pero sabe que su mamá y su papá trabajan para que ganen los ´buenos´ y le decimos que Macri es una especie de ´villano malo´» .

 

— Fuiste dos veces agredida por la policía, la primera vez en el 2016 en la puerta de los Tribunales Federales jujeños mientras se llevaba adelante una audiencia a Milagro Sala, y la segunda en las manifestaciones contra la reforma previsional. ¿Cómo viviste esos momentos? ¿Llevaste alguno de los dos casos a la Justicia?

—Hubo alguna presentación, pero por supuesto no se dio lugar porque lamentablemente hoy vivimos una democracia vulnerada y un Estado de derecho de baja calidad; casi nula, te diría. Entonces no tuvieron ninguna consecuencia judicial las denuncias que presenté en ese momento. Cuando sufrí la primera agresión, lo viví muy mal, me generó muchísimo miedo. Estaba en una provincia donde se siente que no hay ningún tipo de garantía de nuestros derechos. Lo que pensaba es: “Si esto me sucede a mí como diputada nacional, qué le queda a un ciudadano común de Jujuy». 

 

» Hoy vivimos una democracia vulnerada y un Estado de derecho de baja calidad».

 

Los relatos son evidentes: vas caminando con una remera de una organización política opositora al gobierno provincial y hasta te pueden detener. Es muy compleja la situación. Cuando el policía me agarra del cuello, me pasaron por la cabeza mil cosas: mi hija, Milagro, Cristina. Me pasaron por la cabeza muchas de las situaciones que una vive de vulneración y de una debilidad total porque no me podía defender. Lo que sucedió en Jujuy fue un tubo de ensayo de lo que el Gobierno tenía pensado hacer en la Argentina completa. Después de eso se vivieron otras situaciones similares: la reforma previsional, fue tremendo. El Congreso Nacional militarizado, sitiado. No solamente a mí me tocó ser víctima de la represión, sino a otros diputados y diputados; nueve personas perdieron un ojo en esa manifestación. Nunca en la Argentina se había reprimido tanto la protesta social -después del 2001- como se reprimió con Macri en diciembre del 2017.

 

— El año pasado en el Congreso de La Nación la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo tuvo media sanción en la Cámara de Diputados y vos fuiste una ferviente militante, ¿estamos muy lejos como país de lograr la aprobación de la ley?

— No, porque no estamos lejos como sociedad para que se apruebe. La renovación de las Cámaras este año nos va a dar la posibilidad de que podamos sancionar a favor del derecho a la salud de la mujer. Va a ser ley con un gobierno nacional, popular, democrático y feminista porque sino no hay manera. A pesar de que nunca perdí la esperanza y de que trabajé incansablemente para que la ley se aprobara en el 2018, siempre tuve mis dudas. Porque con un Gobierno que recorta derechos, es imposible que se amplíe. De todas maneras se logró una media sanción que fue importante,  la madurez en la sociedad y la presencia en la calle.

 

» El aborto será ley con un gobierno nacional, popular, democrático y feminista».

 

—¿Qué opinión tenés respecto al cambio de posición de Cristina sobre este tema?Como bien sabés, en los 8 años que le tocó gobernar, estuvo abiertamente en contra de la legalización del aborto.

—Cristina forma parte de este proceso de maduración de la sociedad. Ella lo dijo cuando manifestó su voto a favor: que la hicieron tomar conciencia las miles de personas que estuvieron en la calle y que salieron a conquistar un derecho. La demostración de conciencia popular hizo que muchas mujeres como Cristina, estadistas, puedan hacer una lectura sobre qué necesita la sociedad, qué está queriendo y para dónde tiene que direccionar. Cristina dice ´basta de pañuelos verdes y celestes´ porque lo que no quiere es más divisiones en la sociedad, títulos ni situaciones que nos dividan. Porque cuando el pueblo está dividido, siempre ganan los antipueblos. Plantea legislar si se trata de un tema de salud pública porque no se puede debatir esto con anteojeras religiosas, morales o éticas. 

 

«Cristina dice ´basta de pañuelos verdes y celestes´ porque lo que no quiere es más divisiones en la sociedad».

 

El cuco de La Cámpora

Mayra está convencida de que a La Cámpora se la trata de demonizar porque a la derecha, a las corporaciones y a los poderes fácticos no les interesa que haya una juventud movilizada y con pensamiento crítico: “Cuando vos querés una sociedad totalmente explotada, no necesitás que alguien piense en qué contexto vive y por qué vive cómo vive, y eso es lo que nosotros queremos generar. Anhelamos que nuestros jóvenes y nuestras jóvenas (sic) tengan conciencia de sus derechos, se organicen y peleen por ellos porque esto va a ser de Argentina un país mejor”.

 

«A La Cámpora se la trata de demonizar porque a la derecha, a las corporaciones y a los poderes fácticos no les interesa que haya una juventud movilizada y con pensamiento crítico«.

 

—»Kicillof es Máximo. Si gana, La Cámpora va a gobernar la Provincia» dijo Vidal. ¿Qué le responderías?

—Más que responderle su preocupación sobre nosotros, me gustaría que se preocupe de lo que se debe preocupar: por el día a día de la provincia de Buenos Aires. Estamos en Quilmes, llovió veinte minutos seguidos ayer a la tarde y ya había vecinos inundados. De eso se tiene que encargar Vidal. No se tiene que preocupar ni hacer un futurismo absurdo sobre qué va a hacer Máximo de su vida o qué va a hacer Axel Kicillof. 

Nosotros nos preparamos siempre para gobernar en el sentido que lo hicieron Néstor y Cristina en la Argentina del 2003 al 2015. La gobernadora tiene que ocuparse de hablar de los temas que le competen a ella, que es la responsabilidad de la gestión. Vidal, Martiniano Molina y todos los candidatos de Cambiemos se preparan para ser candidatos, pero no para gobernar. Se coachean, son profesionales de la mentira, pero al momento de resolver un tema de gestión que tiene que ver con mejorarle la vida a la gente, no lo pueden hacer. Ojalá que los ciudadanos a la hora de elegir pongan en la balanza esto y no elijan a alguien que se prepara para mentir, sino a alguien que se prepara para gobernar.

 

» Todos los candidatos de Cambiemos se preparan para ser candidatos, pero no para gobernar».

 

—La gobernadora de Buenos Aires estuvo en el programa de Jorge Lanata y declaró que vos le mandaste a una militante a que la escrachara en Villa Itatí. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

—Es una provocación lo que hace Vidal, quiere que le contestemos, que nos enojemos. De alguien que ha hecho de la mentira su práctica política espero cualquier cosa. Si la Gobernadora piensa que está todo armado, no es así. Ya no se sabe qué piensan porque mienten todo el tiempo. Hay muchas personas que tienen mucho para decirle y no está armado que alguien le diga que tiene hambre o que alguien le diga que no le sirve una plaza porque necesitan mejores condiciones en las escuelas y tener garantizados los insumos. Eso no está armado, eso es la realidad. Vidal vive todo el tiempo en algo ficticio y armado, entonces cree que todo es de la misma manera. 

 

«Vidal ha hecho de la mentira su práctica política».

 

—María Eugenia Vidal es una de las dirigentes con mejor imagen del país, ¿qué valora la gente de ella?

—No sé si la gente valora algo de ella, sino que tiene un proteccionismo mediático tan grande que no se llega a percibir, pero cuando se te cae la careta es tremendo. Por suerte, hay cada vez más gente involucrada que piensa en cómo salir adelante, cuál es el rumbo del país y quiénes son los dirigentes políticos. Pero hay muchas otras personas que no, que solo van a trabajar, a estudiar, vuelven a su casa, y no están buscándole el error al dirigente político. Todos estamos preparados para creer en algo, no estamos preparados para la mentira. Ha sucedido que desde la campaña del 2015 a esta parte, han hecho de la mentira una práctica política y no es algo a lo que estemos acostumbrados. Cristina durante 12 años, cuando no se podía hacer algo lo explicaba. Te doy un ejemplo: vetó el 82% móvil y explicó por qué y no mintió; dijo que no podía, que era responsabilidad de un Estado poder garantizar progresivamente ese derecho. La sociedad en su conjunto quiere creer, no quieren que le mientan más. Vidal por más que salga en un spot tranquila y con cara de buena, tiene las mismas excusas ante cada inundación y le son perjudiciales. Es un gran trabajo nuestro llegar a la mayor cantidad de gente y explicarles esto.

—Como militante de la agrupación, ¿qué sentiste cuándo Martha Pelloni declaró que «La Cámpora es el brazo del narcotráfico en la política de Cristina Kirchner»? ¿Van a llevar el caso a la Justicia?

—Me pareció una locura. Martha Pelloni es parte de una operación que tiene un anclaje en el gobierno de Mauricio Macri. Me dolió que una mujer que dedica su vida a la religión mienta de esta manera; le deseo que Dios la perdone. El caso nosotros no lo deberíamos llevar a la Justicia, ella debería llevarlo si habla con fundamentos.

 

» Martha Pelloni es parte de una operación que tiene un anclaje en el gobierno de Mauricio Macri».

 

—Sos muy amiga de Máximo Kirchner, ¿sentís que ciertos medios lo atacan por ser el hijo de Néstor y Cristina?

—Sí, y porque es una voz que se va a enfrentar a las corporaciones y defender los intereses del pueblo. Máximo es un gran cuadro político en la Argentina, es garantía de un futuro mejor y de la continuidad de un proyecto político que se inició con Perón y Evita en esos años gloriosos.

 

» Máximo Kirchner es un gran cuadro político en la Argentina y es garantía de un futuro mejor».

 

La realidad de Quilmes

 

—¿Cómo es la realidad de Quilmes? ¿Cuál es tu opinión sobre la gestión del actual intendente, Martiniano Molina?

—La realidad de Quilmes es desastrosa, lamentable y dolorosa. Los vecinos sufren inundaciones y pierden lo que con tanto esfuerzo tratan de tener. Martiniano Molina es como Vidal: lo prepararon, lo coachearon, armaron un candidato, pero no es alguien que esté preparado para gobernar. Principalmente porque le faltan condiciones que tiene que tener un gobernante: empatía, sensibilidad y responsabilidad. Cuando uno se somete a la voluntad popular de un distrito como Quilmes para gobernar 70 mil habitantes, tiene que estar dispuesto a trabajar por todas las realidades injustas que hay. Cuando uno tiene la posibilidad de definir qué políticas adoptar para un distrito, lo que tiene que hacer es tenderle una mano a las personas que más lo necesitan. Hay prioridades que tomar. No estoy en contra de ninguna obra que quede para Quilmes, pero el Metrobús no era una prioridad en este distrito. Se gastaron casi mil millones de pesos en algo que no nos cambia la vida hoy. Quizás cuando tengamos resueltos al cien por ciento los problemas de agua y cloaca, cuando tengamos las obras hidráulicas necesarias, las estaciones de bombeo que se necesitan para que no estén todos los barrios inundados como están ahora, cuando se solucionen los problemas de estacionamiento en el centro de Quilmes, cuando tengamos la rivera otra vez puesta en valor, cuando tengamos todas las medidas preventivas en seguridad, cuando tengamos resueltas las dificultades de la recolección de basura y tengamos un distrito limpio, recién ahí se puede pensar en un Metrobús; mientras tanto hay que tomar estas prioridades. Martiniano Molina no las toma porque decide ser más amigo de Vidal y de Macri que defensor de los habitantes de Quilmes. 

 

» Martiniano Molina decide ser más amigo de Vidal y de Macri que defensor de los habitantes de Quilmes». 

 

—Una de las últimas declaraciones del actual intendente de Quilmes fue: «Treinta años de desidia no se resuelven en cuatro años. No podemos volver a vivir en lugares cooptados por las mafias y el narcotráfico». ¿Creés que este va a ser su eje de campaña?

—Ese va a ser su eje porque, al igual que Vidal, no tiene nada bueno para mostrar. Es el primer gobierno en la historia de la provincia de Buenos Aires que ha cerrado escuelas. Vidal ha cerrado entre 44 y 57 escuelas, según informes, y eso es lamentable. Ellos sí van a poner el eje en ese sentido; también van a profundizar la xenofobia: “la culpa la tienen los migrantes, los jóvenes”. ¿No es raro que los jóvenes no aparezcan en el padrón o los manden a votar lejos de su casa? Me escribieron dos chicos de 16 años que salen en el padrón, viven el Quilmes Oeste, pero los mandan a votar en la zona del río, a media hora de su casa. Esto es básicamente una invitación para que no vayan. La derecha en la Argentina siempre ha rechazado a la juventud, a las organizaciones sociales, a quienes representamos una transformación en la política y un pensamiento crítico. Cambiemos representa eso: Macri, Vidal, Martiniano Molina son eso. Espero que los electores de Quilmes puedan evaluar si quieren un distrito que se convierta en una ciudad dormitorio y que tengan un Metrobús para ir y volver de trabajar más rápido a Capital o si quieren una ciudad donde se puedan desarrollar, donde puedan nacer, crecer, estudiar y trabajar.

 

«El gobierno de Vidal es el primer gobierno en la historia de la provincia de Buenos Aires que ha cerrado escuelas».

 

—¿Por qué en el Frente de Todos quilmeño no llegaron a la unidad? ¿Si ganás la interna te van a acompañar?

—No se logró la unidad con algunos referentes históricos de Quilmes que nunca han trabajado en conjunto ni entre ellos ni con otros. La mayor unidad la representa nuestra lista. De todas maneras, ningún precandidato del Frente de Todos entre nosotros tiene mayor diferencia que las que tenemos con Martiniano Molina; es él el que nos une en definitiva. Después de las PASO vamos a trabajar juntos para llegar a octubre y lograr una victoria contundente. También queremos aportar a que Axel Kicillof y Verónica Magario gobiernen la Provincia, y que Alberto y Cristina gobiernen la Nación.

—¿Cuál es la primera medida que tomarías si sos electa intendenta? 

—Hacer un plan de obras hídricas porque las inundaciones no solamente afectan al oeste o a las familias que viven cerca del arroyo, sino que también lo sufren familias que viven en pleno centro de Quilmes. Tenemos que salir de esta situación de manera seria y responsable. Hay algo que viene de la mano a las inundaciones que es tener una ciudad limpia, una recolección de residuos eficiente. Esas dos medidas serían mi prioridad. 

—¿Qué mensaje le dejarías a los quilmeños y las quilmeñas?

Tienen tanto en agosto como en octubre la oportunidad de poder elegir un gobierno municipal que realmente trabaje por sacar a nuestro distrito de este pantano en el que hace años vive. Tenemos el desafío de poner en línea de igualdad a Quilmes con Avellaneda y Berazategui. Vimos cómo crecieron estos dos distritos vecinos mientras nosotros nos estancamos en el tiempo. Ojalá me den la oportunidad. Sé que hay mucha desconfianza y mucho enojo por promesas incumplidas, pero lo nuestro no es hacer promesas que no se puedan cumplir. Lo nuestro es propuesta de un modelo de desarrollo local para Quilmes y un modelo también de desarrollo en la Provincia y en la Nación que nos permita crecer a todos y a todas.

 

«Sé que hay mucha desconfianza y mucho enojo por promesas incumplidas, pero lo nuestro no es hacer promesas que no se puedan cumplir».

 

POR CAMILA MIELE / SENDERO ELEGANTE

 

Camila Miele

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